Robots industriales: limitaciones y soluciones
Hoy en día, los robots industriales se emplean en casi todos los sectores: desde la automoción hasta los plásticos y la tecnología médica. Aportan numerosas ventajas a las instalaciones de fabricación y están allanando el camino a las fábricas inteligentes del futuro. Sin embargo, hay ciertas limitaciones que los fabricantes deben tener en cuenta a la hora de elegir sus equipos robóticos.
La demanda de procesos automatizados está en auge y, según Fortune Business Insights, el mercado de los robots industriales alcanzará los 31 300 millones de USD en 2028. Ahora que los fabricantes reconocen las posibles ventajas de incorporar robots en sus operaciones, es fundamental admitir las limitaciones relacionadas con estas máquinas. En este blog analizaremos tres limitaciones clave de los robots industriales —la asequibilidad, la seguridad y el entrenamiento— y ofreceremos información sobre cómo pueden los fabricantes superar estos desafíos.
Asequibilidad
Los robots industriales a menudo requieren una considerable inversión inicial que incluye costes de instalación y configuración. Además, los fabricantes deben tener en cuenta los gastos de mantenimiento continuos y la necesidad de componentes adicionales.
Asimismo, el sector de la robótica evoluciona constantemente y siempre aparecen máquinas actualizadas en el mercado. Invertir en nuevos robots con regularidad podría resultar complicado para algunas empresas, especialmente las más pequeñas, que podrían quebrar en el intento de seguir el ritmo de las tendencias industriales.
Sin embargo, los robots industriales pueden ayudar a los fabricantes a reducir costes en diferentes ámbitos. Pueden reducir los costes de producción y aumentar los beneficios gracias a la optimización del trabajo. Con una estrategia de inversión y un plan financiero claros, es más probable que los robots generen un rápido rendimiento de la inversión. Otra opción rentable consiste en invertir en robots reacondicionados, que ofrecen una eficiencia y una operatividad similares con un precio muy inferior al de los nuevos.
Seguridad
Los robots industriales siempre se han considerado peligrosos en la fábrica. Y con razón: son piezas de equipo grandes, voluminosas y capaces de moverse muy rápido. Las máquinas más antiguas incluso carecen de la capacidad sensorial para detectar a los seres humanos cercanos, lo que las hace propensas a colisiones y accidentes peligrosos. Por este motivo, muchos fabricantes añaden jaulas o divisores para separar a los robots de sus compañeros de trabajo humanos.
No obstante, los avances tecnológicos han dado lugar a la aparición de robots colaborativos (cobots) diseñados específicamente para trabajar de forma segura junto a los humanos. Asimismo, se han implementado prácticas normativas con el fin de mejorar la seguridad tanto de los robots industriales tradicionales como de los cobots.
Aunque se sigue trabajando para alcanzar la seguridad absoluta, los continuos avances como las cortinas de luz, los lectores láser y los dispositivos de detección de presencia son ampliamente aceptados como métodos eficaces para mejorar la seguridad humana. Además, realizar evaluaciones de riesgos individuales de las líneas de producción y ofrecer una formación exhaustiva a los trabajadores sobre cómo reaccionar ante posibles accidentes son factores que pueden mejorar aún más la seguridad en el lugar de trabajo.
Más difíciles de formar
Los robots industriales exigen una programación y entrenamiento expertos, lo que requiere la contratación de ingenieros y programadores experimentados durante la instalación. Incluso el personal experimentado puede necesitar cierto reciclaje a medida que aparecen en el mercado nuevos modelos de robots o software novedoso. Una programación incorrecta puede provocar un mal funcionamiento y entrañar riesgos para quienes trabajen cerca.
Sin embargo, en los últimos años se ha implementado un nuevo método de formación sobre robots: la programación sin código o con código bajo. Permite a los empleados con menos experiencia en codificación configurar un robot utilizando el modelado visual y las interfaces de usuario de arrastrar y soltar. Debido al formato fácil de usar de plataformas sin código y con código bajo, también es posible reprogramar los robots para que realicen diferentes tareas mediante el ajuste de su brazo. Aunque, en su momento, las empresas necesitaban varios robots, ahora alguien sin cualificación técnica puede realizar un sencillo ajuste, lo que ahorra tiempo, espacio y dinero a las empresas.
La tendencia de las plataformas de código bajo y sin código va en aumento, y el 84 % de las empresas de los Estados Unidos, el Reino Unido, Canadá y Australia están implementando plataformas de desarrollo de código bajo para disminuir las necesidades de codificación.
No cabe duda de que los robots industriales ofrecen ventajas sustanciales al optimizar la producción y ofrecer un rápido retorno de la inversión a los fabricantes. En cualquier caso, es fundamental abordar sus limitaciones de forma proactiva. Con la implementación de una planificación eficaz, el análisis de opciones de ahorro de costes, la priorización de las medidas de seguridad y la adopción de nuevas tecnologías de entrenamiento, los fabricantes pueden superar los desafíos relacionados con los robots industriales y aprovechar al máximo su potencial para construir las fábricas inteligentes del futuro.
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