Fabricación aditiva: la revolución está tomando vuelo
La obsolescencia es un subproducto inevitable del progreso tecnológico. Sin embargo, para industrias altamente reguladas como la aeroespacial, la obsolescencia puede suponer un enorme problema.
La razón es que existen problemas de conformidad, lo que dificulta la obtención de componentes alternativos. Con los avances en la fabricación aditiva (AM), muchos se preguntan si los componentes impresos en 3D podrían resolver el problema de la industria aeroespacial.
La industria aeroespacial y de defensa fue una de las primeras en adoptar la tecnología aditiva. Gracias a las numerosas aplicaciones de la AM, el sector se ha convertido en uno de los principales actores del mercado. En el año 2020, aportó 3.580 millones de dólares estadounidenses.
¿Cuáles son las ventajas de las piezas impresas en 3D?
Con la creciente demanda de piezas ligeras para los motores de los aviones, la impresión 3D ofrece muchas ventajas a la industria aeroespacial. Por ejemplo, la posibilidad de imprimir en una amplia variedad de polvos metálicos para crear diseños huecos y complejos.
Gracias a estas innovaciones, la AM está transformando la fabricación aeroespacial al reducir el peso y eliminar las limitaciones del diseño. De este modo, puede reducir costes, emisiones de carbono y plazos de desarrollo. Debido a estas ventajas, mucha gente siente curiosidad por saber si también podría ser una solución a la obsolescencia.
Las partes interesadas que operan en industrias que están muy reguladas tienen un interés especialmente fuerte en esta posibilidad. Esto se debe a la enorme cantidad de papeleo y burocracia que implica la actualización a componentes más nuevos.
Los gobiernos de Estados Unidos y Suiza son sólo dos de los muchos que han puesto en marcha recientemente iniciativas de investigación. Exploran la posibilidad de la AM en la lucha contra la obsolescencia en el sector de la defensa. Aunque los resultados son prometedores, sigue habiendo serios desafíos técnicos y burocráticos.
Derechos de autor y normativas
La mayoría de las piezas de la industria aeroespacial tienen ciclos de vida de varias décadas. Sin embargo, los componentes internos utilizados en esos sistemas, como semiconductores y placas electrónicas, tienen ciclos de vida mucho más cortos. Para estas piezas, los fabricantes aeroespaciales pueden encontrarse con dificultades de abastecimiento, sobre todo con el aumento de la demanda entre una escasez de suministro.
La implementación de la AM podría ayudar, pero la impresión 3D de piezas utilizando diseños del fabricante de equipos originales (OEM) plantea problemas de derechos de autor.
Las reclamaciones por derechos de autor y propiedad intelectual podrían impedir que la industria aeroespacial avanzara en el uso de la AM para combatir la obsolescencia. Sin embargo, las nuevas legislaciones que se están desarrollando en la UE y en los Estados Unidos podrían resolver pronto este problema. Estos países presionan para ser más reparadores.
La industria se enfrentará a otro desafío: determinar si los componentes de la AM son seguros para fines aeroespaciales y de defensa. Como consecuencia de muchas normas y reglamentos, estos componentes tendrían que someterse a estrictos protocolos de pruebas y certificaciones. Esto garantizará la seguridad, repetibilidad y coherencia de los componentes.
En este sentido hay algunos avances. Por ejemplo, existe un software de sistema de ejecución de fabricación (MES) para la AM. Este software permite a los fabricantes del sector aeroespacial mejorar el cumplimiento de normativas como la AS9100.
Sin embargo, aún quedan muchos obstáculos por superar antes de que la AM pueda gestionar con éxito la obsolescencia. Esto hace que este enfoque sea inconveniente por el momento. Esta es la razón por la que los fabricantes aeroespaciales quizá prefieran seguir el camino tradicional por ahora. Implementar un buen plan de gestión de la obsolescencia y conectar con proveedores de piezas especializados, como EU Automation, para ayudar a conseguir piezas obsoletas.