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noviembre 06, 2019

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El potencial de la fabricación automatizada.
El potencial de la fabricación automatizada.

¿Será brillante el futuro de la automatización?

En su relato breve Autofac, de 1955, Philip K. Dick vislumbró un mundo dominado por robots capaces de reproducirse por sí mismos, que trabajaban incesantemente y terminaban por monopolizar y agotar los recursos del planeta. Autofac es una conjetura distópica sobre lo que ya está ocurriendo en ciertas fábricas, donde los robots trabajan las 24 horas del día ininterrumpidamente con escasa o nula supervisión por parte de los humanos.

Al igual que los autofacs del relato de Philip K. Dick, ya existen robots vanguardistas en diversas fábricas capaces de trabajar con total autonomía durante periodos prolongados, un modo de producción que se conoce como fabricación automatizada. A pesar de ser cara de instalar, la fabricación automatizada trae consigo una serie de ventajas, siendo la primera una mayor rentabilidad.

Por regla general, los robots trabajan de forma más lenta, pero más constante, que los humanos, debido a que no se cansan, no se aburren, no se distraen ni caen enfermos. Como consecuencia de ello, los robots autónomos pueden ayudar a los fabricantes a maximizar la productividad para satisfacer una mayor demanda.

Además, la fabricación automatizada permite a las empresas ahorrar energía y costes de funcionamiento. Una empresa completamente automatizada puede funcionar con las luces apagadas, ya que elimina necesidades humanas como la iluminación, calefacción, ventilación y aire acondicionado. Los robots también pueden funcionar en celdas de trabajo considerablemente más pequeñas, reduciendo así los gastos asociados a una fábrica adecuadamente espaciosa.

Por último, los robots representan la mano de obra ideal en entornos industriales peligrosos en los que los humos tóxicos, la maquinaria de rápido movimiento o las superficies calientes pueden suponer amenazas graves para la salud y seguridad de los trabajadores humanos.

Ya es una realidad

La empresa de robótica japonesa FANUC lleva funcionando de forma automatizada desde 2001. Al igual que en una novela de Philip K. Dick, los robots de la fábrica Oshino FANUC se reproducen a una velocidad de 50 por turno de 24 horas, y funcionan sin supervisión durante un periodo de hasta 30 días. Los robots se encargan de todos los aspectos de la producción, desde la entrega de piezas hasta el montaje, las pruebas, el embalaje y el envío.

La producción automatizada no es exclusiva de la robótica y ya se usa para producir bienes de consumo. Por ejemplo, Philips explota una fábrica prácticamente automatizada por completo en los Países Bajos, en la que 128 robots con una destreza excelente producen cerca de 15 millones de afeitadoras eléctricas al año.  El único paso en el que participan trabajadores humanos es el de control de calidad. Sin embargo, gracias a los sistemas de visión artificial autónoma, como el INSPEKTO S70, recientemente lanzado por la empresa israelo-germana Inspekto, puede que incluso esta fase pase a automatizarse por completo en breve.

Actualmente, hay pocas fábricas que funcionen exclusivamente de forma automatizada. No obstante, la disponibilidad y accesibilidad de robots industriales permite que cada vez más fábricas añadan turnos automatizados a los habituales, por lo general durante la noche y los fines de semana.

Además, gracias a nuevos modelos de suscripción de máquina como servicio, empresas de cualquier tamaño y presupuesto ya pueden permitirse automatizar sus procesos. En este sistema empresarial, los fabricantes pueden alquilar robots por hora y pagar solo por el tiempo que realmente trabajen, maximizando así la rentabilidad al tiempo que reducen la inversión de capital.

El factor humano

Lejos de hacer que los trabajadores humanos resulten innecesarios, la fabricación automatizada podría ayudar a retener empleados al colocarlos en puestos más gratificantes. Si bien los robots se centran en tareas repetitivas, monótonas o peligrosas, sus homólogos humanos pueden obtener nuevas competencias y una asignación de tareas más complejas que requieran una reflexión bien fundamentada y aptitudes para resolver problemas. Por ese motivo, es importante que las empresas inviertan en la instrucción y formación de su personal, y que los empleados comprendan la importancia de dicho aprendizaje para seguir siendo competitivos en un mercado laboral en constante cambio.

El incremento de la rentabilidad resultante de turnos automatizados también está ayudando a las empresas a mantener su producción de manera interna. De esta forma, los fabricantes pueden evitar los problemas logísticos y éticos relacionados con la deslocalización, al tiempo que los empleados conservan sus puestos de trabajo.

Por último, siempre se necesitarán trabajadores altamente cualificados para desarrollar, configurar y supervisar las máquinas, así como para realizar las labores de mantenimiento necesarias.

Cuando las máquinas funcionan las 24 horas del día ininterrumpidamente, con o sin supervisión, sus componentes pueden sufrir rápidamente desgaste. En Autofac, cuando el robot central se destruye, le basta con reproducirse y enviar copias de sí mismo a todo el planeta. En EU Automation no podemos ofrecer ese servicio, pero podemos peinar el planeta para encontrar las piezas que necesite y enviárselas de inmediato.

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