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octubre 02, 2019

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Dar el paso hacia la tecnología móvil

Dar el paso hacia la tecnología móvil

Los vehículos de guiado automático (AGV) son una herramienta básica para la industria desde 1953. Sin embargo, el hecho de depender de marcadores ambientales y seguir una ruta predeterminada hace que los AGV se adapten mejor a trabajos en entornos estructurados donde no hay seres humanos.

Los AGV fueron la primera tecnología de robótica móvil, pero los avances realizados en la visión y la navegación artificiales hacen que cada vez más empresas estén adoptando robots móviles autónomos (AMR). Según Research and Markets, el mercado mundial de los robots móviles autónomos ascendió en 2017 a 4,98 millones de USD, y se prevé que alcance los 14,79 millones de USD en 2026, con una tasa de crecimiento compuesto anual del 12,9 %. Los sectores de la logística y el almacenamiento están adoptando robots móviles para solucionar los retos que plantean tanto las fábricas como los almacenes en materia de empleo y flexibilidad.

Los robots móviles ahora son capaces de operar en entornos menos estables gracias a una infinidad de tecnologías, incluyendo sensores, tecnología LIDAR, infrarrojos y visión artificial. Esto conlleva que los robots móviles ya no son meras máquinas guiadas, sino dispositivos inteligentes que pueden responder ante cambios en el entorno. Utilizando una analogía, los AGV son más bien como autobuses que siguen una ruta predeterminada, mientras que los AMR son como taxis que van a donde se les solicita.

Los AMR aumentarán los beneficios que aportan los robots colaborativos (o cobots) a aplicaciones que requieren moverse por unas instalaciones. De hecho, KMR iiwa de KUKA es un cobot instalado en un robot móvil que combina las ventajas de un brazo robótico con las de la tecnología móvil.

Alcanzar todo el potencial

En estos momentos, los fabricantes de robótica se esfuerzan por desarrollar robots móviles que den respuesta a los retos relacionados con la alimentación, la carga y la navegación. Los robots móviles se cargan por naturaleza, pero es necesario realizar cargas optimizadas e inteligentes para sacar el máximo provecho a las flotas. Para ello, WiBotic ha desarrollado soluciones de carga inalámbrica que aumentan la eficiencia de trabajo de las flotas de robots, maximizando la duración de la batería en cada robot y elaborando un plan operativo para todas las baterías de la flota.

Otro reto al que se enfrenta esta tecnología es la carga. Para que los AMR sean aptos para una mayor variedad de aplicaciones, deben poder soportar cargas más pesadas. Waypoint Robotics está trabajando en este asunto y ha comercializado un AMR omnidireccional llamado MAV3K, que aumenta la capacidad de carga a más de 1300 kilos (doblando la capacidad de modelos anteriores). Se puede configurar en menos de 15 minutos y su batería conserva la carga durante todo un día de trabajo. Al aumentar el peso que pueden cargar los AMR, también aumenta el número de aplicaciones en las que se pueden utilizar, especialmente en los sectores aeroespacial y automovilístico.

Otro reto importante que plantean los AMR es la navegación. Empresas como Mobile Industrial Robots (MiR) trabajan para solucionar este problema incorporando escáneres láser, cámaras 3D y sensores de proximidad para detectar elementos en el entorno. La empresa también incorpora capacidades de inteligencia artificial en todos sus AMR para mejorar la planificación de rutas y la conducción.

Mientras que muchos proveedores ofrecen la tecnología AGV tradicional que tanto ha servido hasta la fecha, la necesidad de navegar y evitar obstáculos de manera avanzada de los AMR ha hecho que los fabricantes adopten tecnologías móviles.

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